Ocho meses después del primer foco histórico en Girona, España ha pasado de 2 a más de 20 focos de DNC, ha levantado su última zona de restricción y vacuna ya a decenas de miles de animales. Repasamos la cronología completa, los datos oficiales del MAPA y qué implica de verdad para tu explotación.
Una enfermedad que llegó para quedarse
El 3 de octubre de 2025, una explotación de recría de novillas de leche en Castelló d'Empúries (Girona) registró algo que ningún ganadero español había visto antes en su explotación: tres animales con fiebre y lesiones cutáneas compatibles con la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC). El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete confirmó por PCR la presencia del virus. Era el primer foco de la enfermedad en la historia de España.
Ocho meses después, el balance es agridulce: la enfermedad se ha contenido dentro de unos límites geográficos relativamente acotados, pero ha dejado una huella profunda en forma de sacrificios obligatorios, restricciones de movimiento y una campaña de vacunación que ha alcanzado a decenas de miles de animales en cuatro comunidades autónomas. Y aunque a finales de abril se levantó la última zona de restricción activa, el virus sigue circulando en el entorno pirenaico, con Francia e Italia notificando nuevos focos cada pocas semanas.
Qué es la DNC y por qué no debes confundirla con un problema de salud pública
La Dermatosis Nodular Contagiosa es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente al ganado bovino y bufalino. Se transmite principalmente por insectos vectores —moscas y mosquitos hematófagos— y, en menor medida, por contacto directo entre animales o a través de fómites como vehículos de transporte o material de manejo contaminado. Los animales afectados desarrollan nódulos cutáneos característicos, fiebre alta, pérdida de apetito y, en los casos más graves, mastitis, neumonía o abortos.
Es fundamental aclarar un punto que las autoridades sanitarias han repetido en cada comunicado: la DNC no es una zoonosis. No afecta a las personas, no se transmite por contacto con animales infectados y no se transmite por el consumo de carne o leche de animales de la zona afectada. El impacto es exclusivamente ganadero y económico, no sanitario para el consumidor.
Eso no la convierte en una amenaza menor para el sector. Se trata de una enfermedad de declaración obligatoria a nivel europeo, incluida en la lista de enfermedades del Reglamento (UE) 2016/429, precisamente porque su capacidad de propagación y el coste de su erradicación —sacrificio sanitario, vacío sanitario, restricciones comerciales— pueden ser devastadores para una explotación y para toda una comarca ganadera.
Cronología de un año que cambió la sanidad animal española
Para entender la magnitud de lo ocurrido, conviene repasar cómo se ha desarrollado la crisis mes a mes:
- Octubre 2025: primer foco confirmado en Castelló d'Empúries (Girona), en una explotación con 123 novillas. Días después se confirma un segundo foco cercano, con un censo de 270 bovinos. Se activan las medidas previstas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687: inmovilización, vaciado sanitario, eliminación de animales y productos potencialmente contaminados, e investigación epidemiológica.
- 9 de octubre de 2025: comienza la vacunación de emergencia en la zona de restricción catalana, con las primeras 12.225 dosis cedidas por el Ministerio de Agricultura francés.
- Enero 2026: tras dos meses de estabilidad, un nuevo foco en una explotación extensiva de 106 bovinos en el Alt Empordà eleva el recuento a 18 focos, todos en Girona.
- Marzo 2026: el virus salta a Aragón. Un foco secundario en Fiscal (Huesca), en una explotación de 148 bovinos, eleva la cifra a 20 focos y activa una nueva zona restringida fuera de Cataluña por primera vez.
- Finales de abril de 2026: la Comisión Europea aprueba la Decisión de Ejecución (UE) 2026/694, que levanta la última zona de restricción activa —la de Fiscal, Huesca— y la convierte en zona de vacunación II. Desde ese momento, toda España queda exclusivamente bajo el esquema de Zonas de Vacunación I y II, sin áreas de restricción.
- Junio de 2026: el MAPA publica un informe de balance que sitúa a España, junto a Francia e Italia, entre los países europeos afectados desde 2025, recordando que la enfermedad se detectó por primera vez en Europa en los Balcanes en 2016, tras décadas circulando en África y Asia desde su identificación en Israel en 1989.
La foto fija de hoy: vacunación masiva y vigilancia reforzada
El eje central de la estrategia española —igual que en Francia e Italia— ha sido la vacunación de emergencia con una vacuna viva atenuada homóloga basada en la cepa Neethling, aplicada en las zonas de mayor riesgo. Los datos de cobertura, según las últimas actualizaciones del MAPA, muestran un esfuerzo logístico considerable:
- En la zona de vacunación II de Cataluña, la cobertura supera el 99% de las explotaciones y el 97% de los animales.
- En la zona I catalana, la cobertura roza el 97% de explotaciones y el 93% de animales.
- En Aragón, la vacunación alcanza el 85% de los animales en las comarcas de Boltaña, Jaca y Sabiñánigo, y prácticamente el 100% en Castejón del Sos, Tamarite de Litera y Graus.
- En Navarra, el 91% de las explotaciones y el 96% de los animales están vacunados.
- En País Vasco, la cobertura supera el 76% de los animales, siendo la comunidad donde más urge acelerar el ritmo según el propio Ministerio.
El contexto regional ayuda a entender por qué España no puede relajar la guardia. Francia acumula ya más de 117 focos desde junio de 2025, con un 89,1% de cobertura vacunal en los diez departamentos del suroeste afectados —más de 638.000 animales inmunizados—, concentrando buena parte de la actividad reciente en el departamento de Pirineos Orientales, fronterizo con Cataluña. Italia, por su parte, supera ya los 80 focos, con nuevos casos detectados en el sur de Cerdeña en abril de 2026 que obligaron al sacrificio de 178 bovinos adicionales.
La letra pequeña: lo que significa de verdad para tu explotación
Más allá del relato epidemiológico, hay implicaciones muy concretas que cada ganadero debe tener claras, estés o no en una zona afectada hoy:
La vacunación no es opcional en zona de vacunación. El MAPA ha sido explícito: en las Zonas de Vacunación I y II, que ahora cubren la totalidad del territorio nacional según el esquema vigente, la vacunación es obligatoria, no una recomendación. El propio Ministerio ha recordado, ante el repunte de actividad vectorial con la llegada de la primavera, la necesidad de "cumplir de forma estricta" con esta obligación.
El vaciado sanitario es total, no selectivo. A diferencia de otras enfermedades donde se eliminan solo los animales positivos, la declaración de un foco de DNC conlleva el vaciado sanitario completo de la explotación afectada, con la correspondiente indemnización tasada por baremos oficiales —en el caso de Aragón, publicados y corregidos en el Boletín Oficial autonómico durante marzo de 2026—. Esto significa pérdida total del censo, no parcial.
La vacunación incompleta no protege. Uno de los focos más comentados en Girona se detectó precisamente en una explotación que había sido incluida en la campaña de vacunación de octubre, pero donde no se logró inmunizar a la totalidad del censo por dificultades de manejo. Los animales no vacunados dieron positivo. La lección para cualquier ganadero es clara: la cobertura parcial deja puertas abiertas.
La bioseguridad en el transporte es ahora una prioridad explícita. El MAPA ha reiterado en sus últimas actualizaciones la necesidad de "reforzar la limpieza y desinfección en el transporte de animales" como medida preventiva, especialmente en explotaciones extensivas con manejo comunal de pastos, donde el contacto entre animales de distintas titularidades facilita la propagación.
La detección precoz depende de ti. Existe obligación legal de comunicar de inmediato cualquier sospecha clínica compatible a los Servicios Veterinarios Oficiales de tu comunidad autónoma. El sistema de vigilancia español se basa principalmente en la vigilancia pasiva —es decir, en lo que cada ganadero observa y notifica—, complementada con muestreos activos solo en zonas de riesgo. Si no se notifica, no se detecta a tiempo.
¿Qué viene ahora?
El levantamiento de la última zona de restricción a finales de abril es una buena noticia, pero el propio MAPA encuadra el momento actual como de vigilancia reforzada, no de fin de la crisis. La actividad vectorial aumenta con el calor, y mientras Francia e Italia sigan notificando focos en sus respectivas fronteras y costas, el riesgo de reintroducción en España permanece. La obligación de vacunación en las zonas designadas sigue vigente, y previsiblemente lo hará durante los próximos años, como medida estructural más que como respuesta puntual.
Para las explotaciones bovinas, esto se traduce en una recomendación operativa sencilla pero exigente: mantener el registro sanitario y de tratamientos al día, asegurar que la vacunación cubre el 100% del censo —no solo "la mayoría"— y mantener canales de comunicación fluidos con el veterinario de explotación, una figura que cobra ahora más sentido que nunca en el contexto de vigilancia activa frente a enfermedades emergentes.
En Granxal trabajamos para que llevar este tipo de registros —tratamientos, vacunaciones, movimientos y alertas sanitarias— no añada una carga más a la gestión diaria de tu explotación, sino que te dé visibilidad inmediata sobre qué animales están protegidos y cuáles no.
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